Contenido de la obra de Marx

Kepa Bilbao
(Del libro La modernidad en la encrucijada. La crisis del pensamiento utópico en el siglo XX: el marxismo de Marx, Gakoa, Donostia, 1997)

 

1.1.-Los dos últimos años
Cuando Karl Marx murió en marzo de 1883 no era un hombre muy conocido. Participó activamente en la revolución de 1848, en Alemania; fue dirigente de uno de los primeros partidos comunistas, la Liga de los Comunistas; ocupó cargos de responsabilidad en la Primera Internacional, entre 1864 y 1872 y dedicó buena parte de su vida a estudiar y a escribir.
El último tramo de su vida estuvo dominado por la amargura. En 1881 a su bronquitis crónica se le sumó una peritonitis, una pleuresía grave y una neumonía. Era un fumador empedernido; siempre decía que el Capital no le daría ni para pagar los cigarros fumados mientras lo escribía. Ese mismo año, tras padecer insoportables dolores, moría su compañera Jenny de un cáncer de hígado. Marx nunca se recuperaría de su muerte. No la sobrevivió más que unos quince meses. Engels no se equivocaba cuando inmediatamente después le vio y comentó: <<Moro también está muerto>>. Al sobreponerse parcialmente de su enfermedad, Marx dijo que se sentía doblemente mutilado: << moralmente por la pérdida de mi mujer, y físicamente por un espesamiento de la pleura >>.
Al año siguiente, el médico y Engels le aconsejan viajar a Argel, para hacer frente a sus problemas respiratorios. Marx pasó a solas dos meses y medio en un pequeño hotel que daba sobre la bahía. Sufre insomnio y está deprimido. De allí se traslada a Montecarlo donde pasa un mes, pero su pleuresía y bronquitis no remiten. Viaja a Argenteuil, un suburbio al oeste de París, a hacer una larga visita de tres meses a su hija Jenny, buscando descanso: <<en el ruido de los niños, ese mundo microscópico que es mucho más interesante que el macroscópico>>. Después viaja a Suiza acompañado de su hija Laura, a quien le promete entregarle todos los documentos de la Internacional para que escribiera su historia y le comenta la posibilidad de que ella emprendiera la traducción al inglés del Capital. De Suiza vuelve de nuevo a Paris, pero sintió que no podía agobiar más a Jenny y regresa a su casa de Londres, sólo para partir una vez más hacia Ventnor, en la isla de Wight, a finales de octubre del 82. Se sentía algo mejor de salud y estuvo sentado, la víspera de su salida, con Engels hasta la una de la mañana bebiendo ron. En la isla de Wight pasa largas horas paseando por las dunas. Su creciente soledad le llevó a rogar a Laura que fuese y viviese con él. Solo en contadas ocasiones prendía la chispa en el viejo y orgulloso Marx, como cuando se le notificó el éxito de sus teorías en Rusia. Comentó excitado: <<Golpeo a un poder que, junto con Inglaterra, es el auténtico baluarte de la vieja sociedad >>.
Un nuevo revés le sobrevendrá en enero de 1883 al morir repentinamente su hija primogénita Jenny a los 38 años de edad, de lo que al parecer fue un cáncer de vejiga. Marx profundamente afectado regresó a Londres. A su vuelta, su estado de salud empeoró. La ronquera fruto de su laringitis le impedirá casi hablar y comer. Bebía un cuartillo de leche al día y cada cuatro daba cuenta de una botella de coñac. Su lectura alternaba entre los catálogos de los editores cuando no se sentía en forma y novelas francesas cuando su interés intelectual se despertaba. Una úlcera en el pulmón vino a complicar su bronquitis. Sufrirá aún dos meses. Al morir, el 14 de marzo, no había cumplido todavía los 65 años.(1)
1.2.- Marxismo
Los términos marxismo y marxista fueron poco utilizados y casi desconocidos en vida de Marx. Es sobre todo tras su muerte, en la medida que la influencia de su obra se fue extendiendo, cuando empiezan a utilizarse dichos términos por parte de sus seguidores.
Marx no definió a su obra como marxismo. Su observación, comentada por Engels, de que todo lo que sé es que no soy marxista, la hizo refiriéndose a frases usadas por su yerno Paul Lafargue y algunos marxistas franceses de quienes pensaba que vulgarizaban su pensamiento.
En el primer marxismo, se toma el nombre de Marx pero se conoce muy poco su obra. Parte de ella además no se publicaría hasta años más tarde, como fue el caso de la Ideología alemana que lo fue en 1932. Aparte de Alemania, donde sí tuvo un gran peso, en Inglaterra, la influencia del marxismo en el movimiento obrero era pequeña y en el caso de Francia, Italia y el Estado español era, por una parte, una inspiración en competencia con otras tradiciones doctrinales del movimiento obrero, y era también un pensamiento que se conocía en forma fragmentaria y esquemática, lo que favorecía el desarrollo de actitudes doctrinarias. Las obras de Marx más difundidas serán El Manifiesto y el primer tomo del Capital. De los escritos de Engels, el Anti- Dühring y tres capítulos de éste, Del socialismo utópico al socialismo científico. El marxismo se constituirá pues partiendo de un desconocimiento generalizado de la obra de Marx, dando esto pié a multiplicidad de interpretaciones y simplificaciones. A esto habría que añadir que la lectura de su obra era difícil lo que hacía que quienes la leían eran una pequeña minoría. (2)
1.3.- La obra
Si utilizamos la expresión soreliana el marxismo de Marx, éste se encontraría en sus obras y cubriría el campo que éstas abarca.
1. Marx dedicó la mayor parte de su trabajo teórico a las cuestiones económicas:
.Miseria de la filosofía ( 1847) ( M F)
.Trabajo asalariado y capital ( 1847)
.Líneas fundamentales de la crítica a la economía política (Grundisse) (1857-58) (G)
.Contribución a la crítica de la economía política (1859) (CEP)
.Teorías de la plusvalía (1861-63) (TP)
.Salario, precio y ganancia (1865)
.El Capital (1867) (C)

2. La producción filosófica ocupa un lugar destacado en la primera época:
.Diferencias entre la filosofía natural de Demócrito y Epicuro (1841);
.La cuestión judía ( 1843);
.Introducción a la Contribución a la crítica de la filosofia del derecho de Hegel (1843);
.Manuscritos económico-filosóficos ( 1844); (MEF)
.Tesis sobre Feuerbach ( 1845);( TF)
.La sagrada familia (1845); (SF)
.La ideología alemana ( 1846); (IA)

3. Escritos de carácter programático o estratégico:
.Manifiesto del partido comunista ( 1848); (MC)
.Mensaje del Comité central de la Liga de los Comunistas ( 1850);l
.Crítica del Programa de Gotha ( 1875) (CG)

4. Exposición de su concepción de la Historia:
.La ideología alemana ( 1846 ); (IA)
.Prólogo a la Contribución a la Crítica de la economía política ( 1859); (CEP)

5.Estudios históricos:
.Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850 ( 1850 ); (LCF)
.El 18 de Brumario de Luis Bonaparte (1852); (DB)
.La guerra civil en Francia ( 1871);

Esta clasificación, no poco arbitraria, requiere, sin embargo, algunas precisiones. En primer lugar, decir que algunas de las obras citadas como La Ideología alemana y el Manifiesto lo son en colaboración con Engels, en segundo lugar, en cuanto a la clasificación en sí, El Manifiesto podría muy bien estar incluido en la concepción de la historia , en tanto que la Guerra civil en Francia tiene un alto contenido estratégico y programático. A todo ello habría que añadir sus artículos periodísticos y su abultada correspondencia. Así mismo, el último período de su vida mereció una atención muy especial el estudio de Rusia, con repercusiones teóricas de interés, pero ello apenas tiene plasmación en los textos.
Merece la pena resaltar que Marx dedicó la mayor parte de su trabajo teórico a las cuestiones económicas y que, como subrayó Korsch, su obra económica posee un carácter fundamentalmente crítico, negativo, no constructivo.
No elaboró algo equivalente en otros campos como el de la filosofía, la teoría política, la ética, estética, las clases y los conflictos de otra naturaleza ( racial, sexual...),las realidades nacionales, las cuestiones militares, sobre teoría de la personalidad... (3)
Marx se centró como escritor en los temas sociales. Se interesó en alto grado por las ciencias de la naturaleza, pero escribió poco relacionado con ellas. Engels, por el contrario, trabajó escritos sobre ciencias naturales: Dialectica de la naturaleza ( 1875-76) ; y también sobre filosofía, teoría de la historia y antropología: Anti-During ( 1877-1878), El Origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (1884), y Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana (1888).

1.4.-¿Engels contra Marx?
Tras la muerte de Marx, en 1883, Engels pasó la mayor parte de su tiempo preparando para su edición y publicando los volumenes II y III de El Capital en 1885 y 1894.También participó activamente en la formación de la II Internacional. Cuando murió de cáncer acababa de iniciar los trabajos sobre el IV volumen de El Capital ( publicado después por kautsky en 1905 con el título de Teorías de la Plusvalía).
Antes de 1914 Engels gozó de gran reputación. Fue, en mayor medida que Marx, responsable de la difusión del marxismo como concepción del mundo dentro del movimiento socialista. Sin embargo, después de 1914 y de la revolución rusa, se cuestionó más su posición. Las diferencias entre Engels y Marx fueron objeto de disputa en los marxismos posteriores. Engels se convierte así, en el responsable de la vulgarización del marxismo, y de sus formulaciones mas deterministas, economicistas o cientifistas. A veces, se alienta también la contraposición entre un Engels reformista y un Marx radical. Gouldner, sostiene la opinión de que con esa contraposición se intenta en ocaciones salvar las contradicciones internas del propio Marx. (4)
Dos obras escritas por Engels, en vida de Marx, serán la prueba de las mayores acusaciones.
Las observaciones hechas por Engels en la Dialéctica de la Naturaleza, como señala Kolakowski, fueron hechas en el contexto de la ciencia y la matemática de su tiempo, y muchas de ellas están hoy desfasadas: «Pero las líneas generales de su pensamiento -naturalismo, conocimiento como reflejo de la realidad, relatividad del conocimiento, dialéctica de la naturaleza- fueron adoptados por los marxistas posteriores y considerados, especialmente por los rusos (Plekhanov, Lenin),como la filosofía por excelencia». (5)
En todo caso, hay que decir que Marx siguió atentamente los trabajos de Engels y los elogió repetidamente ( cartas a W.Liebknecht 7 octubre de 1876 y a W. Blos 10 de noviembre de 1877).
Idéntico problema suscitaría el libro de Engels La subversión de la ciencia por el señor Eugen Dühring, publicado en 1877 y 1878. Era la primera exposición de conjunto de la concepción comunista del mundo iniciada por Marx. Su importancia fue tan grande para el movimiento obrero que se le considera la obra fundacional del marxismo. Lo expuso claramente D. Riazanov: «Fue a través de ésta obra como la joven generación que inició su militancia hacia 1876-1880 aprendió lo que era el socialismo científico, sus principios filosóficos y su método. El Anti-Dühring es la mejor introducción al estudio de El Capital (...) Hay que reconocer que ningún libro, después de El Capital, ha hecho tanto como el Anti-Dühring en favor de la difusión del marxismo en tanto que método y concepción del mundo. Todos los jóvenes marxistas ( Bernstein, Kautsky, Plejánov) que hicieron sus primeras armas entre 1880 y 1885 se formaron a partir de ésta obra». (6)
Marx alentó la crítica a Dühring, en la que llegó a participar (el capítulo X de la segunda edición del libro es obra suya).
«Para hacer del socialismo una ciencia», se lee en el capítulo I de la Introducción, «había que empezar por ponerlo sobre un suelo real». Esto lleva a Engels a intentar una exposición de la concepción del mundo llamada a fundar el socialismo científico.
La fuente competente más seria de la concepción de Engels como el primer revisionista y vulgarizador del pensamiento de Marx es la obra de George Lichtheim, Marxismo, en la que sostiene que: «el socialismo, tal como lo entendieron Engels y quienes siguieron su dirección, fue sobre todo científico... Los escritos posteriores de Engels, principalmente Socialismo utópico y socialismo científico, son un verdadero compendio de la nueva concepción positivista del mundo... Marx llegó gradualmente a adoptar un punto de vista que, en algunos aspectos, se asemejaba al cientifismo de la época, pero nunca cedió a la tentación de reformular totalmente su doctrina en términos evolutivo-materialistas. Engels no experimentó tal inhibición (...) La posterior tendencia al positivismo y el cientifismo -acelerada después de su muerte, y formalizada por Karl Kautsky, a su vez, después de la desaparición de Engels (1895 - fue más allá de todo lo que Marx pueda haber pensado». (7)
Gouldner está de acuerdo con Lichtheim en la idea -expresada anteriormente por Karl Korsch- de que Engels «no hizo más que acentuar una tendencia que ya estaba presente en Marx», pero discrepa con las especulaciones de Lichtheim sobre lo que Marx habría pensado y añade: «¿Cómo puede nadie saber lo que Marx habría pensado si hubiese vivido doce años más, como Engels, y no hubiera muerto en 1883?».(8) Gouldner sostiene que Marx nunca abandonó su prisión entre los dos cuernos de su peculiar dilema, determinismo/voluntarismo. Esto es, que nunca resolvió dicha contradicción.
Es verdad que Engels concibió el pensamiento de Marx como un saber sistemático y que con él comenzó la tradición de codificar el pensamiento de Marx en un sistema total que prometía respuestas a todas las cuestiones de filosofía, de ciencias naturales y ciencias sociales. Pero como señala Sacristan:
«Engels no puede considerarse responsable de que cierta inveterada beatería insista en considerar su modesto manual divulgador como una enciclopedia del marxismo (...) La tesis -antigua, pero hoy revitalizada sobre todo por el existencialismo francés- de que hay que liberar al marxismo de un engelsismo naturalista e ingenuo, adjetivamente sobreañadido a la sabiduría social o humanista de Marx, empieza por ser históricamente falsa. La inmadurez del pensamiento dialéctico de Engels (...) se encuentra sin duda tambien en Marx. Cierto que en menor medida en la obra de Marx (...) Pero eso se debe principalmente a la división del trabajo (...) Por esa división, Marx no se ha visto en la necesidad de dar versiones generales, compendiadas y divulgadoras, de su pensamiento ( la única vez que lo ha hecho, en la Ideología alemana, ha entregado, es cierto, el manuscrito a la roedora crítica de las ratas), y así ha podido concentrarse en la elaboración de material fáctico (El Capital) y en el análisis concreto de la situación concreta (sus artículos y estudios históricos)». (9)
En todo caso, hay que decir que Marx supervisó el trabajo de Engels en el Anti-Dùhring. De ello da testimonio Engels en el prólogo a la segunda edición del libro: «Como el punto de vista aquí desarrollado ha sido en su máxima parte fundado y desarrollado por Marx, y en su mínima parte por mí, era obvio entre nosotros que esta exposición mía no podía realizarse sin ponerse en su conocimiento. Le leí el manuscrito entero antes de llevarlo a la imprenta, y el décimo capitulo de la sección sobre economía ( “De la Historia crítica”) ha sido escrito por Marx (...) Siempre fue costumbre nuestra ayudarnos recíprocamente en cuestiones cientificas especiales». (10)
Como se puede apreciar en las líneas precedentes, la voluntad de Engels como de Marx de aparecer unidos, tanto en lo teórico como en lo práctico, es evidente. Ahora bien, si lo anterior es cierto, también es verdad que Engels vivió doce años más que Marx. Tiempo en el que además de escribir El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (1884) y Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana (1886), tuvo que salir al paso de las discusiones y vulgarizaciones que abundaban entre los jóvenes socialistas acerca, entre otras cuestiones, de la concepción de la historia. Lo que Marx hubiera opinado de todo ello es imposible saberlo. Teniendo en cuenta todo esto, diferenciar radicalmente a Engels de Marx resulta injusto y bastante dudoso históricamente.


(1) McLELLAN, D. Karl Marx, su vida y sus ideas, Crítica, Barcelona, 1983, p.515-519;
MEHRING, F. Carlos Marx, Grijalbo, Barcelona, 1967, p.513-542.

(2) Para una mayor información sobre las ediciones de las obras de Marx: E.J. Hobsbawm, 1979 A, " Las vicisitudes de las ediciones de Marx y Engels", en HM2 y 1979 B, " La cultura europea y el marxismo entre los siglos XIX y XX", en HM3.

(3) ANDERSON,P.Consideraciones sobre el marxismo occidental.S.XXl, Madrid,1979, p.10 y ss.

(4) GOULDNER, Alvin. Los dos marxismos. Alianza Editorial, Madrid, 1983, p. 274 y ss.

(5) KOLAKOWSKI, Leszek. Las principales corrientes del marxismo I Los fundadores. Alianza Universidad, Madrid, 1985, p 398.

(6) RIAZANOV, D. Marx-Engels. Madrid, 1975, p 245.

(7) LICHTHEIM, George. Marxism. 2 Edición. Londres, Routledge-Kegan Paul, 1964, p. 35, 238 y 243.

(8) GOULDNER, Alvin. Op. Cit. p 275.

(9) SACRISTAN, Manuel. Sobre Marx y Marxismo, panfletos y materiales I. Icaria, Barcelona, 1983, p. 45-47.

(10) ENGELS, Federico. Anti-Dühring. Prólogo a la segunda edición.